carnicero220.jpg 

Ante el nacimiento del nuevo partido que tiene como nombre provisional Unidad Progreso y Democracia (UPD), el debate que se suscita es para aventurar a qué partidos les puede afectar más electoralmente, en vez de cuestionarse qué puede aportar a la vida pública española. Eso demuestra el carácter defensivo de las opciones vigentes, que están más preocupadas por los factores que les pueden restar que por lo que ellos pueden ofrecer para que la resultante sea su crecimiento.

Poco sabemos del partido que promueve Rosa Díez, salvo que nace del resentimiento y el distanciamiento con el PSOE, del que llegó a ser aspirante a la secretaría general en unas elecciones primarias. Su apuesta en el País Vasco por la vía de entendimiento con el PP -sobre todo en la época de José María Aznar y la candidatura de Jaime Mayor Oreja- y su alineamiento con las tesis antiterroristas de este partido en todo el proceso de negociación con ETA, hacían presumible que finalmente convergiera en él. Ahora, desde el PP y desde el PSOE, se calibra el daño que pudiera llegar a hacer a estas formaciones en las próximas elecciones generales.

El nerviosismo tiene su explicación en la falta de claridad de los dos grandes partidos en la definición de sus respectivos proyectos políticos. El PSOE parece navegar sin rumbo en la concepción del proyecto territorial, dando bandazos en las políticas de alianzas para llegar a arrebatar el poder en las instituciones en las que el PP pierde su mayoría absoluta. Por su parte, el PP está anclado en la amenaza de un Apocalipsis que no se vislumbra por ninguna parte, sumado al renacimiento de un integrismo religioso católico y lejos de las posiciones propias de un partido conservador europeo.

El nacimiento de un nuevo partido que amenace al PSOE en su falta de concepto territorial y al PP en su falta de concepción democrática es una magnífica noticia, no tanto por el futuro que pueda llegar a tener, sino porque puede ser un factor de clarificación de los proyectos de los dos grandes partidos que no tendrán más remedio que realizar si se sienten de verdad amenazados.

Carlos Carnicero

FUENTE: Europa Press

Anuncios