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Rosa Díez desnuda en la Tercera de El Mundo el españolismo electoralista del PSOE pergeñado en la usinas de Ferraz. Afirma que es una impostura, un engaño y que no cuela por ningún sitio. Y le responde a Blanco que a los socialistas “les traiciona el subconsciente”.

El nuevo partido Unidad, Progreso y Democracia (UPD) reparte a diestra y siniestra. Mientras Martínez Gorriarán afirmaba que Santiago Abascal, en Francia, “estaría mucho mejor con Le Pen”, Díez le responde al estratega socialista que su modelo confederal de España es inviable e inconstitucional, que rompe la igualdad de los españoles, además de ser meramente electoralista:

Porque aunque se han envuelto en la bandera de España (27 veces pronunció el presidente la palabra España en su última entrevista en El País frente a cero veces en la anterior, tras el atentado de la T-4) siguen acusándonos de hablar «en los mismos términos que la derecha» a quienes hemos denunciado que el PSOE ha modificado el modelo de Estado a través de un pacto con los partidos que no creen en el Estado, o sea, con los nacionalistas. Nos acusan de hablar en los mismos términos que la derecha a quienes hemos denunciado que el PSOE pactó una política antiterrorista con los partidos que nunca buscaron la derrota de ETA. Por eso digo que les traiciona el subconsciente. Porque en el fondo los dirigentes del PSOE de hoy creen que defender España es ser de derechas.

Al contrario que Gorriarán, Díez no apunta sus dardos al PP sino al PSOE recordándole sus pactos con los nacionalistas (Tinell, galescolas, Estatut…) y la operación del malhadado proceso de paz. Más aún, recuerda el empeño del PSOE por expulsar a la derecha española del sistema:

La dirección del PSOE ha decidido maquillar su cara antes de las elecciones; y creen que con hacer un logo calcado del de Alemania y decir «España» donde antes decían «el Estado» ya han hecho suficiente gesto de patriotismo. Pues no, amigos: el engaño no cuela. Defender el Estado, su unidad y sus símbolos, no es ser ni de derechas ni de izquierdas; defender el Estado es propio de los partidos (y de las personas) con sentido de la responsabilidad; y con sentido de Estado. Justo lo que no tienen los actuales dirigentes del Partido Socialista Obrero Español.

¿Díez quiere demostrar que el nuevo partido no es un arma arrojadiza contra el PP? Al menos cabría pedir un poco de coherencia como lo hacía ayer en ABC Hermann Tertsch:

La prioridad de arrebatar el poder al jefe de Gobierno que más daño ha hecho a la democracia y a la convivencia en tiempos de paz, no parece ser asumida por otros líderes del nuevo partido. Nadie les pide la coherencia de Rosa. Y resulta explicable aunque triste la equidistancia de muchos respecto a quienes tenían razón y quienes no ante la inaudita operación de un jefe de Gobierno buscando acuerdos clandestinos con una banda terrorista para beneficio mutuo. Pero resulta insoportable que ya se hayan unido tantos al coro de mamporreros de Moncloa y Ferraz con su mismo lenguaje.

Escaño 351

FUENTE: Periodista Digital

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