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Fue una de los 15 intelectuales que firmaron el manifiesto que daría lugar a Ciutadans. Dos años después, deja la formación para embarcarse en una nueva aventura con Rosa Díez y Fernando Savater: el partido de ¡Basta Ya!.

Rodeada de libros, Teresa Giménez ultima los preparativos para marcharse a San Sebastián. La esperan en una cena de la Plataforma Pro, impulsada por ¡Basta Ya!. Recuerda con nostalgia aquella conversación con Arcadi Espada que dio origen al manifiesto fundacional de Ciutadans. Pero la nostalgia se transforma en energía cuando habla de ¡Basta Ya!.

Pregunta.- En julio ya tenía intención de marcharse pero decía que no era momento de hacer ruido. ¿Ha llegado ya?

Respuesta.- En el congreso de junio no dimos buena imagen, lo reconozco. Es triste, pero es así. No me preocupaba sólo Ciutadans sino la Plataforma Pro. En aquel momento, estaban haciendo su promoción y el producto que estaban vendiendo era muy parecido al de Ciutadans. Hice todo lo posible para que los que nos presentamos como alternativa no hiciéramos ruido para no perjudicar a la Plataforma Pro. Pero ahora el ruido ya ha empezado, sobre todo, al salir Rosa Díez del armario, como dice ella.

P.- Ese congreso evidenció la división interna de C’s. Usted lo comparó a un bebé que cortan por la mitad, sin importarles que muera.

R.- En el segundo congreso se rompió absolutamente el ideario.Y no sólo eso. Sino que deliberadamente se quiso echar a una serie de personas. No era necesario hacer eso. Fue un poco agresivo y muy insensato. Nosotros intentamos que hubiese una ejecutiva de consenso. La situación era delicada y tratamos hasta el último momento de convencer a Rivera. Bueno, no a él directamente, porque nunca hablas con Rivera sino con las personas intermediarias.

P.- ¿No hablaba con Rivera directamente, ni aún siendo fundadora?

R.- Yo, como mínimo, no. Siempre ha puesto gente en medio, así que no hay este tipo de acceso.

P.- ¿El problema de C’s fue una dirección muy presidencialista?

R.- La figura de Albert Rivera salió por una serie de casualidades, aunque no hay duda de que en un primer momento fue acertada.Pero no era suficiente tener una imagen que fuera atractiva para el público, en un sentido de marketing. El liderazgo tiene que ser moral. Es muy difícil que una persona tan joven y sin experiencia lo pueda aportar, aunque tengas todas las simpatías posibles y pienses que lo hace lo mejor que puede. En este caso, no es lo mismo tener como presidente a Fernando Savater, si es que acepta. No es por menospreciar a nadie, son cosas de sentido común.

P.- ¿Qué le hace pensar que en ¡Basta Ya! no se repetirá la crisis de Ciutadans?

R.- El proyecto original de C’s, aquello que nosotros pensamos y creamos, está más vivo que nunca. Cuando empezamos, ¡Basta Ya! era el espejo al que mirábamos; admirábamos ese tipo de resistencia que engloba diferentes ideologías. Un partido que ocupe este espacio, alrededor del centro, y pueda aglutinar gente de diferentes corrientes es el espíritu original de C’s. Hoy en día la cuestión ideológica es secundaria. Es cierto que en ¡Basta Ya! muchos vienen del partido socialista pero es una casa donde todos podemos sentirnos cómodos, que es lo que se había perdido en C’s. Además, quiere romper con algunos partidos con estructuras muy clásicas.Será bastante diferente, con estructuras más parecidas a comités electorales que a agrupaciones.

P.- ¿Qué le atrae de ¡Basta Ya!?

R.- Tiene posibilidades de ser un partido nacional y no creo que C’s las tenga. La llegada de Díez puede dar el empujón para crear un tercer partido político. El mejor escenario poselectoral sería que se resolvieran las diferencias porque, en el fondo, somos gente que creemos en lo mismo. No tiene sentido que se ofrezca al público el mismo producto.

P.- Por eso, Regeneración Democrática apostaba por la fusión.

R.- Era una de nuestras propuestas. Pero al final, no fue así.Supongo que pensaron que se valían lo suficiente por sí mismos y que nosotros seguíamos siendo sobrantes. Porque la portavoz del partido nos calificó de «cuatro gatos».

P.- ¿Así se sentía en un partido que había fundado? ¿Sobrante?

R.- Sí, por supuesto. La política interna se centraba en reforzar el poder, sobre todo el de su presidente, más que en hacer política.Era una política un poco sectaria que no apreciaba a las personas que podían dar fuerza al partido. Cuando empezamos a verlo, organizamos Regeneración Democrática con Luis Bouza al frente. Aunque no tuvimos mucho tiempo de prepararlo, la candidatura tuvo más del 40% de los votos. Había una gran parte del partido que esperaba una alternativa.

P.- Pero si C’s se presentaba precisamente como alternativa a los partidos tradicionales…

R.- Hay cosas que tienen que ver con la naturaleza humana: nadie puede presumir que lo que hará no será como lo que hacen los otros. Espero que el partido de Rosa Díez no sea así. De entrada, ya tienen otro talante. La cúpula de ¡Basta Ya! está formada por personas con un nivel intelectual muy elevado. En este momento, C’s tiene muchas cualidades y mucho ánimo pero está muy lejos del espíritu intelectual del inicio.

P.- ¿La incorporación de Díez al nuevo partido de ¡Basta Ya! fue lo que precipitó su salida de C’s?

R.- Ya lo tenía pensado, me sentía muy aséptica en C’s. Pienso que la salvación de C’s, aunque suene algo milenarista, pasa por recomponerse y encontrar un acuerdo con ¡Basta Ya!, si no difícilmente volverá a repetir el éxito de las autonómicas. En las municipales se perdió a muchos votantes. Por su propio interés, deberían ser más humildes, analizar sus fuerzas reales y darse cuenta de que éste tendría que ser un proyecto de todos, liderado por personas que tienen más capacidad.

P.- Rivera ya ha dicho que está dispuesto a hacer una coalición.

R.- Ya se verá. Una vez la Plataforma Pro se constituya en partido, los dos dirigentes hablarán y llegarán a algún tipo de acuerdo.Es el mejor escenario de futuro.

P.- ¿No se sentirá incómoda si Rivera se une a ¡Basta Ya! y están en el mismo partido otra vez?

R.- Si en algún momento C’s se integra en ¡Basta Ya! todos seríamos uno más, tendríamos poca fuerza en comparación con la que pueda tener una Rosa Díez. Yo lo acepto naturalmente, me parece bien.Si los demás también lo aceptan no habrá ningún problema, pero algunos tienen que rebajar sus expectativas personales.

P.- ¿Se plantea ser candidata de ¡Basta Ya! por Cataluña?

R.- En este momento, no me planteo nada de este tipo. Empecemos por el 12 de septiembre, cuando se presenta la Plataforma Pro: se trata de poner el pie en Cataluña y decir: «Aquí estamos, somos un partido nacional y, naturalmente, Cataluña forma parte de este partido».

FUENTE: El Mundo

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