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La edición gallega de El País ha publicado una breve nota, con pretensión de noticia, relativa a nuestros compañeros de allí de Plataforma Pro:Activistas contra el gallego en las aulas integran el partido de Savater“, previene el firmante desconocido. Se queda corto en la presunción de miembros de Plataforma Pro en Galicia, 13 según El País. ¡Como si fueran la santa compaña! Pues no, son muchos más. Y nosotros estamos encantados de que algunos grupos cívicos gallegos se incorporen a esta empresa, máxime si son capaces de reunir miles de firmas contra el atropello lingüístico iniciado en Galicia, que no es otra cosa que la progresiva supresión del blingüismo en la enseñanza, según el acreditado modelo catalán que pisotea el derecho elemental a la escolarización en lengua materna (que no lengua propia, un concepto seudolingüístico y fascista).

Convendrá decir dos cosas al hilo de esta poco delicada enseñanza de la garra:

Primero, que ETA ha usado argumentos semejantes a los de esa “noticia” contra Plataforma Pro para preparar y justificar atentados contra “enemigos del euskera” o “enemigos de Euskal Herria”; nadie, y menos un periódico como El País, puede ignorar semejante precedente. Que en Galicia el riesgo de ataque terrorista sea pequeño no disculpa el uso de según qué sintagmas que llevan la exclusión, la persecución y el homicidio gravados a sangre y fuego. Si a ellos se les olvida, a nosotros no.

Segundo, que el atropello lingüístico fue iniciado en Galicia con los gobiernos del PP, que simplemente se limitó a no aplicar, de momento, la legislación aprobada en el parlamento gallego bajo sus mandatos para aplacar a los “galleguistas” y traérselos a su sombra. Doy fe, por mi parte, de que las universidades gallegas utilizan el gallego como lengua única administrativa desde hace muchos años. Así que los nacionalistas de BNG y los compañeros de viaje del PSG se han encontrado el trabajo legislativo que ellos querían muy avanzado, si no estoy mal informado. Es una inversión aproximada de la situación que el PP propone para toda España: usted vóteme para echar a Zapatero, y no le digo más, porque todo seguirá igual. En Galicia: usted vóteme para apoyar el galleguismo, pero no se preocupe que no lo pondré en marcha.

Esa es una diferencia neta entre la estrategia que sigue el PP en materia de nacionalismo y regionalitis y la que proponemos nosotros: ello intentan adaptarse a la marea y sacar algún beneficio; nosotros proponemos ponerle un dique constitucional. ¿Es lo mismo?: en absoluto. Aunque la estupenda María San Gil no acabe de creérselo, su partido no defiende con tanta claridad y unanimidad, ni mucho menos, lo que ella sí defiende en el País Vasco -nadie lo ponemos en duda; no estaría mal un poco de reciprocidad-, de modo que deberá esforzarse y encontrar mejores razones para justificar la absurda consigna de que Plataforma Pro es una imitación socialista del PP. Basta con leer a Santiago Abascal, uno de sus más aguerridos muchachos, para darse cuenta de que con gente así (¡otro que presume de servicios prestados a Basta Ya!: con haber tenido la décima parte, nos habríamos salido del mapa) puedes encontrar mucho parentesco biográfico -la persecución por parte de los etarras, que se ha cebado bárbaramente con su valiente familia-, pero casi ninguno ideológico. En otro país con otro sistema de partidos, por ejemplo en Francia, este chico estaría mucho mejor con Le Pen, añorando a Juana de Arco. Desde luego, no creo que estuviera con Sarkozy.

Carlos Martínez Gorriarán

FUENTE: El Blog de Carlos / Basta Ya

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