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Rosa Díez confirmó ayer su baja del PSOE y la renuncia a su cargo como eurodiputada para dedicarse «a tiempo completo» a la constitución del nuevo partido impulsado por los líderes de Basta Ya Fernando Savater y Carlos Martínez Gorriarán. La veterana militante socialista desvinculó, no obstante, su marcha de la aparición de esta plataforma. Dijo que la decisión la tomó «tiempo atrás» al convencerse de la «inutilidad» de continuar defendiendo desde las filas de su grupo «las ideas en las que creo, como he hecho hasta ahora». Rosa Díez anunció su decisión en una rueda de prensa a la que acudió sola, aunque con el respaldo de Martínez Gorriarán sentado junto a los periodistas.


La hasta ahora parlamentaria en Estrasburgo se convierte así en el segundo político destacado del socialismo vasco que rompe con sus siglas para abonar unas nuevas, tras el caso de Ricardo García Damborenea, quien fundó Democracia Socialista, de vida efímera, en 1990 tras su expulsión del PSE. Díez acude a la Plataforma Pro con la ilusión de «defender con más eficacia» los argumentos «por los que me afilié al PSOE hace treinta años» y que no son otros que el propio «programa electoral» del partido de Zapatero. «Lo que nunca hubiera hecho es simular que cumplo un programa y hacer lo contrario».

De hecho, la antigua consejera vasca dejó entrever que sus «discrepancias» respecto al modelo de Estado y la estrategia antiterrorista del Gobierno son los factores que han convertido el alejamiento con la cúpula socialista en un abismo. Recordó cómo «algunos dirigentes del PSOE y del PSE han dicho: ‘Si no está de acuerdo que se vaya’». Y reconoció que no ha sido fácil mantener su postura dentro del partido -«también es incómodo ser socialista constitucionalista en Euskadi»-, aunque reiteró que no lo abandona por esa razón. «Lo ideal en un político es no tener que decidir entre la disciplina interna y aquello a que se comprometió con el ciudadano cuando éste le votó. Si hay que optar, los ciudadanos son lo primero».

La nueva integrante de la Plataforma Pro informó que anteayer envió la carta de baja a Rodríguez Zapatero y su dimisión al Parlamento Europeo. Pero no romperá su carné. «Sigo siendo Rosa Díez, una histórica militante socialista», apostilló, antes de dejar claro que el PSOE «es mi familia» y «mucho más que la dirección presente, las que le precedieron o las que vendrán en el futuro». También pidió disculpas a sus compañeros «amigos» «por si se han sentido molestos por mis críticas», aunque reiteró que «la política se hace en la arena pública y los ciudadanos tienen el derecho a saber las opiniones de los cargos electos siempre».

«Personas conocidas»

Respecto a su papel en Pro, Rosa Díez informó que todavía no se han establecido «prioridades» y consideró prematuro pronunciarse, a la espera de que el partido quede constituido en septiembre. Fernando Savater, no obstante, aportó ayer algo de luz: se felicitó por contar en sus filas con la ya ex eurodiputada, pero advirtió de que «no es el partido de Rosa Díez ni el mío ni el de nadie. Rosa, como yo, somos personas conocidas que podemos atraer la atención de la gente y servirle de orientación», señaló el filósofo, que no ocupará cargo alguno y que define la plataforma como un proyecto progresista que quiere incentivar especialmente al 40% de españoles que no votan.

El director de teatro Albert Boadella y el periodista Arcadi Espada, fundadores de la agrupación que dio lugar a Ciutadans en Cataluña, ofrecieron ayer su colaboración a la iniciativa, mientras el parlamentario del PP vasco Fernando Maura anunció que sopesa dejar las filas populares y sumarse a Pro.

En una línea parecida a Savater, Rosa Díez reprochó los pronósticos sobre qué espacio electoral ocupará el nuevo grupo. Su intención es ofrecer una «oferta» que no está cubierta y apostó por un proceso de «regeneración democrática» y un cambio de modelo de Estado, que no debería construirse en base a los nacionalismos -en crítica a Zapatero- «sino a los problemas de los ciudadanos» y con el objetivo de lograr «más libertad e igualdad».

El portavoz de los socialistas vascos, Rodolfo Ares, manifestó ayer que las declaraciones de Díez «confirman que desde hace tiempo estaba trabajando desde dentro del PSE-EE para constituir otro grupo». El partido ha sondeado a sus militantes menos alineados con la ortodoxia interna, así como a las agrupaciones territoriales y locales, y ha llegado a la conclusión de que no hay otros movimientos, y que si fuera así no serían relevantes tras la marcha de la histórica militante. El cargo de eurodiputado será ocupado por Vicent Garcés, coordinador de la corriente Izquierda Socialista, quien ayer mostró su disgusto por la forma «anómala» en que llega a Estrasburgo y reconoció que, aunque no comparte la decisión de Rosa Díez, «hace falta mucha valentía y coherencia para hacer lo que ha hecho».

FUENTE: El Correo

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