carlos-martinez-blog.jpg

Rubalcaba explicó ayer la posición del Gobierno -no del Estado; fue abusivo- ante la demanda de ilegalización de ANV. Dijo que el Estado no puede ir a los tribunales -que también son Estado- si no es con la seguridad de ganar. Espléndido. Fueron el Gobierno y el partido de Rubalcaba, con la colaboración abnegada de Conde Pumpido, los creadores de la inseguridad jurídica que ahora provoca tanta aprehensión, con aquella desvergonzada mascarada de la legalización a medias de ANV.

Así que estamos ante una clásica profecía autocumpliente del augur Rubalcaba: si legalizamos media ANV no será posible ilegalizarla después porque no habrá dios que desenrede el enredo jurídico tramado por la fiscalía general del Estado. ¿Qué pruebas necesita un tribunal para decidir que ANV es parte de ETA? En el procedimiento anterior se vio que en algunos sitios sí y en otros no, que unas listas sí estaban “contaminadas” y otras no. Lo que puede extenderse hasta dar base jurídica a que el 99% de Batasuna podría pertenecer a ETA sin que ellos significara que toda ANV tiene relación de dependencia: quedaría ese 1% marginal del que no cabría demostrar nada. Y claro, in dubio pro reo.

En resumidas cuentas, la manipulación de la justicia emprendida con éxito por el Gobierno de Zapatero en estos últimos años ha volatilizado de tal modo la lógica de las decisiones -decidir quién y qué y cómo practica el terrorismo-, sometida a una espuma inabarcable de casos particulares repletos de excepciones, que seguramente ya es imposible ilegalizar a ANV, salvo que ese remedo de partido hiciera un llamamiento a la degollina de españoles al grito de “ETA, jarraitu borroka armatua“, y quizás entonces tampoco. Pues, ¿no pueden significar ETA y “lucha armada” cosas muy diferentes según para quienes y en qué momentos de la existencia? ¿No podrían incluso componer hermosas oraciones a la pura trascendencia ética, como insinuaba el franciscano Joxe Azurmendi? Unamos este relativismo jurídico al ético, lingüístico y cognitivo.

De lo que puede inferirse otra razón y objetivo para la reforma constitucional que proponemos debatir -ante la indiferencia de PSOE y PP, hundidos en el conservadurismo del pánico a tocar nada complicado-, a saber: excluir a partidos como HB, Batasuna o ANV, declarando inconstitucional cualquier partido, sindicato u organización que no rechace expresamente el terrorismo y se preste a combatirlo (y, naturalmente, el maltrato a las mujeres, niños y ancianos; la violencia sexual; la homofobia; el integrismo religioso; el racismo; la esclavitud; … (ponga aquí lo que le parezca razonable excluir de una democracia bien fundamentada; ya lo discutiremos).

Por cierto, en otras democracias no tienen miedo a debatir sobre la manipulación de la fiscalía para fines espurios, por ejemplo en Estados Unidos.

Carlos Martínez Gorriarán

FUENTE: Basta Ya

Anuncios