marti-saballs.jpg 

Ayer, el inefable vicepresidente del gobierno catalán se despachó con unas declaraciones que a algunos nos hizo llorar y reír al mismo tiempo. En “La Vanguardia” dijo que Catalunya deberá plantearse su independencia en 2014, fecha que celebra los 300 años del fin de la guerra de la sucesión. Por la radio siguió con el mismo tacataca, diciendo que hoy en Cat hay más independentistas que hace treinta años y blablabla. Luego que si el ejemplo de Escocia y Alex Salmond, etcétera.

Señor Carod, nada malo con ser independentista, siempre y cuando se defienda por métodos pacifistas y no se juguetee con los violentos vascos y sus alimañas. Nada malo con estar a favor de las fusiones y fisiones entre regiones y países. A mi me gustaría que usted fuera más como Saramago, que pide la unión de Portugal con España. Pero, què hi farem!

Usted dice que en Cataluña en todos los partidos, menos en el PP y Ciutadans, hay independentistas. Es posible, hay mucho sentimentalismo escondido. Es cierto que en los últimos años la exacerbación anticatalana y cierto grupo de fanáticos separadores han intentado provocar al catalanismo moderado, parte del cual en algún momento ha dicho “ya estamos hartos”. Aquí ha habido dos hidras que se han estado retroalimentando, dejando a los de en medio boquiabiertos y apesadumbrados. Jordi Pujol, en una entrevista en “El País” volvía a decir aquello de que “los catalanes no nos hemos gustado estos años”, pero también arremetía con el “los españoles tampoco”. Y tiene razón.

La mayoría de los catalanes nos consideramos como tales y españoles al mismo tiempo. No es contradictorio. Catalunya y España son parte importante de la misma pieza y me parece absurdo pensar en separarse. Y no debemos caer en aquellas provocaciones de quien intenta separarnos en un lado y otro del espectro político, por zafiedad, incultura, intolerancia, boinismo, odio, desinformación o simple envidia, ya sea manipulando informaciones o opiniones. El día que en la televisión pública catalana se mencione la palabra España con toda normalidad, el día en que en el resto de España la cultura catalana y su lengua se consideren parte esencial de la cultura española, o el día en que en blogs como estos no se insulte a la gente por su lugar de nacimiento, lengua materna o sentimientos, habremos dado un gran paso adelante.

Carod, que es inteligente, además, debe tener cuidado. No creo que sus declaraciones ayuden y le hagan mucha gracia a su presidente, José Montilla, que su principal misión en los próximos meses debe ser ayudar a Zapatero a ganar votos en el granero catalán. Por cierto, Carod no debe olvidarse que la mitad de los catalanes se abstuvieron en el referéndum del Estatut y que la abstención en las municipales fue un 10% inferior al resto de España. Y que hubo 90.000 votos en blanco. Los políticos deben hablar menos y trabajar más. Los ciudadanos estamos un poco hasta el gorro de leer y escuchar chorradas.

Martí Saballs

FUENTE: Expansión

Anuncios